Sinónimos:
Tics Crónicos Múltiples Gilles de la Tourette, Síndrome
de Espasmos Habituales Paulitis Tic Motor Crónico Tourette, Síndrome
de
Descripción en lenguaje coloquial:
El síndrome de Gilles de la Tourette, también conocida como
enfermedad de los tics, es una enfermedad rara degenerativa del sistema
nervioso, de causa desconocida, aunque en algunas familias se ha demostrado un
patrón hereditario, compatible con un rasgo autosómico recesivo.
Fue
descrita en 1885 por Gilles de la Tourette. La prevalencia (número de casos de
una enfermedad en una población) está entre 5 y 30 por 10.000, siendo tres veces
más frecuente en hombres que en mujeres.
Se inicia en la infancia,
alrededor de los siete años, pero puede presentarse en edades más tempranas,
como los dos años. En general los síntomas son más severos durante la primera
década de enfermedad y luego mejoran gradualmente. Se han descrito síntomas
prodrómicos (signo precoz de un proceso o enfermedad en evolución) como
irritabilidad, dificultades en la atención y pobre tolerancia a la frustración,
que aparecen antes o coinciden con la aparición de los tics.
Los tics
consisten en movimientos rápidos, repetitivos, e involuntarios, de un grupo de
músculos esqueléticos relacionados funcionalmente, carentes de finalidad como
acto motor, o bien en una producción involuntaria de ruidos y palabras.
El trastorno de Gilles de la Tourette se caracteriza por tics motores
múltiples y uno o más tics vocales, que pueden aparecer simultáneamente o en
diferentes períodos de la enfermedad; que aparecen varias veces al día, casi
todos los días, a lo largo de un período de más de un año.
Los tics
pueden ser suprimidos voluntariamente por algunas personas, durante minutos u
horas, pero la mayoría los experimentan como irresistibles. Pueden también
atenuarse mediante la relajación o la concentración en una actividad. Aunque en
algunas personas ocurren mientras duermen, suelen desaparecer durante el sueño.
El síntoma de iniciación más frecuente es el tic que se desencadena con
el parpadeo, seguido por el que aparece al sacudir la cabeza o realizar un gesto
facial. La mayoría de los síntomas motores complejos o vocales aparecen varios
años después de los síntomas iniciales.
Los tics corporales más
frecuentes son aquellos que afectan la cabeza y el cuello, como: gestos, arrugar
el cuello, cerrar los ojos, subir las cejas, guiñar un ojo, arrugar la nariz,
hacer temblar las aletas de la nariz, contraer la boca, mostrar los dientes,
morder los labios u otras partes, sacar la lengua, protruir la mandíbula
inferior, cabecear, mover la cabeza, torcer el cuello, mirar a los lados y rotar
la cabeza.
Con menos frecuencia aparecen los que afectan a las
extremidades superiores: sacudir las manos o los brazos, estirar los dedos,
retorcer los dedos y apretar los puños.
También se observan los tics que
afectan al tronco y a las extremidades inferiores como encoger los hombros,
sacudir pies, rodillas, peculiaridades de la marcha, retorcer el cuerpo y
saltar.
Existen otros tics que afectan a los sistemas respiratorio y
digestivo: hipo, suspirar, bostezar, aspirar, respiración exagerada, eructar,
chupar o hacer sonidos de saborear, carraspear.
Aunque los tics se
pueden suprimir temporalmente, están fuera del control voluntario y el individuo
experimenta un aumento de la tensión emocional que sólo se alivia cuando se
ejecuta el tic.
Es característico de la enfermedad la presencia de
múltiples tics vocales, que provocan sonidos como chasquidos, gruñidos,
ladridos, aullidos, olfateo, carraspeo, vocalizaciones automáticas, impulso
irresistible a proferir obscenidades y coprolalia (voces y frases referentes a
excrementos y porquerías) que usualmente comienza en la adolescencia temprana y
ocurre en un tercio de todos los casos.
La sintomatología asociada
incluye:
ecocinesis (imitación de movimientos de alguna persona que está
siendo observada por el paciente), palilalia (repetición de las propias palabras
o frases), ecolalia (pensamientos sobre palabras obscenas), pensamientos
obsesivos de duda, e impulsos compulsivos de tocar cosas o efectuar movimientos
complicados.
El diagnóstico se basa en la observación y la historia
clínica.
Los criterios diagnósticos del DSM-IV son los siguientes:
1/ En algún momento a lo largo de la enfermedad ha habido tics motores
múltiples y uno o más tics vocales, aunque no necesariamente de modo simultáneo
2/ Los tics aparecen varias veces al día, habitualmente en oleadas, casi
a diario o intermitentemente a lo largo de un período de más de un año. Durante
este tiempo nunca hay un período libre de tics superior a más de tres meses
consecutivos
3/ El trastorno provoca un notable malestar o deterioro
significativo social, laboral o de otras áreas importantes de la vida del
individuo
4/ El comienzo es anterior a los 18 años de edad
5/ La
alteración no se debe a los efectos fisiológicos directos de un fármaco, o de
una enfermedad médica
No hay una prueba de laboratorio específica para
el diagnóstico. Muchos pacientes con síndrome de Gilles de la Tourette tienen
hallazgos en el electroencefalograma anormales, pero inespecíficos. El escáner y
la resonancia magnética del cerebro, no evidencian lesiones estructurales
específicas.
El curso de la enfermedad es de larga duración aunque son
posibles los episodios de remisión. A veces el trastorno desaparece antes de la
etapa adulta. Aunque en otros casos es progresiva y persistente.
El
pronóstico varía en función de los casos, ya que los síntomas cambian
espontáneamente, disminuyen por la mañana en el 40% de los pacientes, en los
meses de verano en el 19% y cuando el paciente los controla debido a que está
con extraños, con el médico, en la escuela o en el trabajo. En cambio aumentan
con la ansiedad o cuando el paciente está con la familia.
Se han
descrito casos de suicidios, ante la desesperación causada por el efecto
destructor de la enfermedad en la vida social y laboral.
El tratamiento
se basa en la psicoterapia. Con técnicas modificadoras del comportamiento y
reductoras de la ansiedad. El tratamiento farmacológico se realiza
fundamentalmente con antipsicóticos y antidepresivos.
Asociaciones:
Asociación Española para Tics y Tourette Domicilio : Gran Vía de las
Cortes Catalanas 562, principal 2A Provincia :
Barcelona Teléfonos: 934515550 FAX : 934102648
Asociación Andaluza de Síndrome Tourette y Trastornos Asociados
(ASTTA) Domicilio : C/ Don Gonzalo nº 4-2º Localidad: 14500 Puente
Genil Provincia : Córdoba Teléfonos: 957603161,
627573706 FAX : 957606953 correo-e :
tourette@mixmail.com WEB : http://www.tourette.es.vg
Federación Española de Asociaciones de Enfermedades Raras
(FEDER) Domicilio: c/ Enrique Marco Dorta, 6 local Localidad:
41018 Sevilla Teléfono : 902 18 17 25 FAX : 954 98 98
93 Correo-e : f.e.d.e.r@teleline.es
European Organization for
Rare Disorders (EURORDIS) Domicilio: Plateforme Maladies Rares 102, Rue
Didot Localidad: 75014 Paris Teléfono
: 0033156535340 FAX : 0033156535215 Correo-e :
eurordis@eurordis.org WEB : http://www.eurordis.org
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