Sinónimos:
Quiste de Dandy Walker Atresia del Foramen de Luschka
Magendie Hidrocefalia no Comunicante, Tipo Dandy Walker Hidrocefalia
Interna, Tipo Dandy Walker Dandy Walker, Síndrome de Deformidad de Dandy
Walker
Descripción en lenguaje coloquial:
La malformación de Dandy Walker es una asociación de anomalías
cerebrales congénitas (que están presentes en el nacimiento) localizadas, que
pueden formar parte de cuadros malformativos diversos y no constituye un
síndrome propiamente dicho.
Se caracteriza por un ensanchamiento
quístico del cuarto ventrículo (espacio anormalmente agrandado en la parte
posterior del cerebro, que interfiere con el flujo normal del líquido
cefalorraquídeo a través de los agujeros de Luschka y de Magendie, que comunican
al cuarto ventrículo con las otras partes del cerebro), hipoplasia y agenesia
(desarrollo incompleto o defectuoso), antes de la diferenciación embriológica,
del vermix y los hemisferios cerebelosos, que secundariamente produce una
hidrocefalia congénita (aumento de la presión intracraneal debida al acumulo
excesivo de líquido) e hipertensión intracraneal.
La tríada
característica para establecer el diagnóstico es: hidrocefalia, ausencia de
vermix cerebeloso y quiste de la fosa posterior con comunicación con el cuarto
ventrículo.
En el 68% de los casos esta malformación asocia otros
defectos del sistema nervioso central (sistema formado por el encéfalo y la
médula espinal) que forman parte de este complejo, lo que sugiere que las
anomalías neurológicas son parte de las alteraciones del desarrollo general de
la línea media y que ocurren en las seis primeras semanas de gestación, como
son: quiste del tercer ventrículo y de la fosa posterior, atresia (oclusión de
una abertura natural) de los agujeros de Luschka y Magendie, anomalías de la
migración neuronal que incluyen, polimicrogiria (desarrollo escaso de las
circunvoluciones cerebrales), agiria (desarrollo insuficiente de las
circunvoluciones cerebrales); agenesia del cuerpo calloso, y otras
malformaciones muy heterogéneas entre las que destaca estenosis (estrechez
patológica de un conducto) del acueducto, microcefalia (cabeza anormalmente
pequeña), siringomielia (enfermedad crónica de la médula espinal caracterizada
por la presencia de cavidades centrales llenas de liquido y rodeadas de tejido
fibroso), meningocele (salida de meninges y médula espinal por una apertura
anormal en la columna espinal), anomalías oculares y paladar hendido (cierre
incompleto de la bóveda del paladar).
El síndrome de Dandy Walker fue
descrito en 1887. Dandy y Blackfan reconocieron la tríada típica en 1914, más
tarde Taggart y Walker en 1942, señalaron que el defecto era debido a una
atresia congénita de los agujeros de Luschka y Magendie. Fue Benda quien, para
distinguir este síndrome de otras alteraciones del desarrollo cerebelar, le
denominó síndrome de Dandy Walker, después de estudiar seis casos comprobando
que la entidad se debe a un desarrollo anormal y no necesariamente a la atresia
de los citados agujeros.
La clínica suele comenzar durante la lactancia
por crecimiento del cráneo en forma progresiva debido a la hidrocefalia y puede
acompañarse de otras malformaciones congénitas encefálicas.
Se debe a la
obstrucción de la salida del líquido cefalorraquídeo (líquido que protege y
circula a través de ciertas estructuras cerebrales y de la médula espinal) del
sistema ventricular, a una menor absorción del líquido y menos frecuentemente a
la producción excesiva de líquido por anomalías del plexo coroideo.
En
los neonatos la manifestación más común es el crecimiento del perímetro cefálico
y la deformación del occipucio. El estado general de los niños puede ser
excelente, aunque si el síndrome se deja a su evolución espontánea comienzan con
síntomas de postración, somnolencia y rechazo a los alimentos. La progresión de
la hidrocefalia provoca anomalías en la motilidad ocular. La compresión de las
vías ópticas debido a la dilatación del tercer ventrículo puede dar lugar a una
atrofia óptica y la afectación del sexto par craneal puede dar lugar a
estrabismo (desviación de uno de los ojos de su dirección normal, por lo que los
ejes visuales no pueden dirigirse en un mismo tiempo al mismo punto), la
disfunción del tronco encefálico ocasiona dificultades para la succión o la
alimentación, y puede causar vómitos y aspiración (paso del contenido gástrico
al árbol bronquial). Las descompensaciones o los estadios más avanzados pueden
causar la muerte, ésta se produce por compresión del tronco o por herniación
(protrusión de un órgano a través de un orificio) de la masa encefálica a través
de los agujeros de Luschka y Magendie.
La hidrocefalia congénita puede
ser de origen diverso; si la causa está determinada genéticamente, suele deberse
a tres posibles malformaciones:
1/ estenosis del acueducto de Silvio,
que ocurre en el 15% de las hidrocefalias, y puede deberse a la obstrucción del
acueducto o a la existencia de canales pequeños y numerosos, en lugar de un
único y gran acueducto
2/ malformación de Arnold Chiari
3/
síndrome de Dandy Walker
El diagnóstico se realiza con estudios de
neuroimagen, como resonancia magnética y escáner para confirmar tanto la
dilatación ventricular como otras malformaciones congénitas asociadas; algunos
lactantes con estenosis congénita del acueducto son asintomáticos, incluso hasta
el comienzo de la vida adulta; algunos pueden ser totalmente asintomáticos.
El tratamiento es la neurocirugía, mediante derivación ventricular y
ventriculostomía (intervención quirúrgica para tratar la hidrocefalia, se crea
un abertura, que permite el drenaje de liquido cefalorraquídeo desde los
ventrículos cerebrales hasta la cisterna magna).
Asociaciones:
Asociación Española para el Registro y Estudio de las Malformaciones
Congénitas (ASEREMAC) Domicilio : C/ Facultad de Medicina. Universidad
Complutense Localidad: 28040 Madrid Provincia :
Madrid Teléfonos: 913941587, 913941591 FAX : 913941592
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